Instrumentos musicales aborígenes: hueso

Agradezco a Edgardo Civallero su generosa disposición para permitirme adaptar sus textos para primaria.

Los volúmenes alargados y huecos de fémures y tibias permitieron la elaboración de flautas y bocinas, y el perfil curvo de las costillas, la de
arcos musicales.
Tanto por su carácter práctico como ceremonial, se encuentran cráneos animales formando parte del pabellón de bocinas y flautas rectas, o bien como silbatos y flautas globulares.

 

El uso musical de los cráneos se mantiene vigente entre muchas sociedades originarias sudamericanas.
En el registro arqueológico de los Andes meridionales aparecen restos de flautas de cráneo de armadillo en cementerios prehispánicos de Iquique (norte de Chile) y Jujuy (noroeste de Argentina)

 

Los restos hallados en Tilcara fueron datados entre el 1285 y el 1415 d.C. Consisten, en el primer caso, en un cráneo con dos orificios de digitación y, en el segundo, en una flauta de hueso embutida en un cráneo.

 

En los Andes centrales, el uso musical de cráneos animales durante el periodo prehispánico estuvo muy extendido. Empleaban cráneos, sobre todo los de perros, animales con fuerte significado ritual– para fabricar bocinas: Hacían de sus cabezas una manera de bocinas, que tocaban en sus fiestas, y bailes, por música muy suave a sus oídos; y en la guerra los tocaban para terror de sus enemigos. Los incas tocaban cráneos de venado.

 

Los pueblos del Chaco paraguayo empleaban un silbato hecho con el cráneo de un armadillo.

 

Varias tribus del actual territorio de Brasil utilizaron cráneos humanos para sus instrumentos. Cubiertos con cera los orificios y con semillas dentro daban su sonido. Otras maracas fueron hechas con cráneos de mono.

 

Los instrumentos más notables son "flautas" de cráneos de venado, coatí y otros animales. Una gran parte del cráneo se cubre con brea.
Solo el foramen magnum y las fosas nasales permanecen libres. Se sopla a través de uno de estos agujeros y se emplea el otro como un orificio de tono.

 

Estaban también muy difundidos los cascabeles hechos de caparazones de caracoles.